Se muestran los artículos pertenecientes a Noviembre de 2006.
Resumen
- 01/11/2006 16:51 -
NOS HUNDIMOS - 02/11/2006 00:02 -
Y EN ESA VENTANA - 02/11/2006 23:28 -
NOS HUNDIMOS (2ª parte) - 04/11/2006 15:03 -
¿Hablamos de miradas? - 05/11/2006 22:33 -
NO ENCUENTRO EL CARGADOR DE MI CAMARA - 06/11/2006 19:26 -
TRANKILIDAD EN LAS MASAS - 07/11/2006 22:01 -
Preguntas sin respuestas - 09/11/2006 21:08 -
Si la mar pudiese hablar - 09/11/2006 23:54 -
WELCOME - 10/11/2006 17:26 -
SUSURROS - 12/11/2006 01:37 -
NI - 14/11/2006 22:42 -
Al Alba - 15/11/2006 22:32 -
SORPRESAS - 17/11/2006 00:12 -
¿ABRAZOS? - 19/11/2006 22:13 -
EL LEÑADOR - 22/11/2006 21:22 -
LETRAS - 26/11/2006 22:56 -
LETRAS ROSAS
NOS HUNDIMOS
- Capitán, nos humdimos.
- ¿Y?
- Pues que vamos a morir.
- Grumete de pacotilla, no sabes que morir así es un orgullo.
-Capitán pero....
- Nada de peros, la nave se hunde, pero se hunde por el mal rumbo que hemos tomado, por estas aguas turbias que hemos decidido navegar, asúmalo, hemos de hundirnos con todos, ni uno solo de nosotros podemos faltar, pues todos nos hemos equivocado.
-Capitán.....
- Yo asumo la responsabilidad, asumo los errores, asumo el desconcierto en que os he sumido, lo asumo todo, asumo que ahora mismo estemos en esta situación, todo ha sido culpa mía, ¿pero que quieres que hiciera? Este mar aparentemente tranquilo, quien iba a pensar que iba a tener este remolino que nos arrastra al fondo de las inmensidades del oceano, quien iba a pensar que estas aguas tan tranquilas iban a ser tan sinuosas, quien iba a pensar que estas aguas nos iban a capturar como una red de tela de araña.
- Tranquilo capitán todos lo creimos y no era para menos con su hermoso color azul salteado de blanca espuma.
-Lo peor es morir y no poderle decir a este mar, que pese a la muerte que me lleva, es el más bonito que he visto nunca, en el mejor que he podido navegar, el único que me ha escuchado en la inmensidad de la noche contarle mis problemas, mis dudas y mis miedos y por eso creo que me dejaba llevar por sus aguas, porque sin quererlo me encantaban.
- Capitán, me quedo con usted en el barco.
- No grumete, váyase, este es un encuentro entre el mar y yo, entre estas aguas que me atrapan y yo.
Y EN ESA VENTANA
NOS HUNDIMOS (2ª parte)
Por fin estaba con esas aguas que lo había llamado, por fin se sentía en ellas tan libre como nunca sobre la tierra lo había sido. Se había hundido, sí, pero en ese hundimiento es donde se encontró con él mismo, donde se encontró con ese mar del que había vivido enamorado tantos años. Por primera vez, aún sabiendo que la vida se le iba por la sangre que le manaba del costado, se sentía uno solo con la mar.
Una mar que le había dado más que lo que le estaba quitando, una mar que se estaba convirtiendo en él mismo, pues donde la sangre se mezclaba con el agua salada, también era la entrada para que ese mismo agua formara parte de su cuerpo.
Y no podría decir si el capitán aguantó vivo durante horas o tal vez días, pensando en una mar transformada en mujer que le seduce con encanto con cada movimiento de sus olas.
Tan sólo os puedo decir que el capitán disfrutó hundido, que se encontró a si mismo, que el capitán prefirió hundirse, para que el y la mar fueran uno. La mar y el capitán, el capitán y la mar, juntos siempre, uno solo.
¿Hablamos de miradas?

NO ENCUENTRO EL CARGADOR DE MI CAMARA
TRANKILIDAD EN LAS MASAS
Preguntas sin respuestas
El por qué no se siquiera,
ni si es, o no lo es ,
mas ahora estoy seguro,
de lo que es ser o no ser.
Aquella fue la cuestión,
De un Shakespeare dubitativo,
algo no tenía seguro,
algo...era sin sentido.
Y ese fuera su error,
el buscar alguna lógica
sobre algo que no tiene,
ni se explica en una hora.
Ahora que yo no sé,
lo que es blanco o lo que es negro,
ahora que yo no sé,
lo que es sentir de ti un beso.
WALTER HEGOR
Preguntas sin respuestas
Si la mar pudiese hablar
y contar miles de cosas,
te hablaría de batallas,
y del chocar de las olas.
Hablaría de los barcos,
que la dejan y se marchan,
hablaría de los barcos,
que se hunden en sus aguas.
Si la mar pudiese hablar,
¡Ay si la mar te hablara!
que de cosas contaría,
en la inmensidad del alma.
Y es que si la mar quisiera
podría hacer tantas cosas,
como jugar con los barcos
transformándolos en olas.
WALTER HEGOR
WELCOME
SUSURROS
NI
Ni se, ni entiendo, ni quiero,
ni quiero saber, ni ser,
ni entiendo saber que siento,
ni quiero sentir, ni ver.
Y ni oir, ni ver, ni hablar,
ni tan siquiera escuchar,
y ni escuchar el latir
y ni latir ni pensar.
Y ni reir, ni llorar,
ni padecer y ni amar,
y mucho menos sufrir
ni por ello disfrutar.
Que no, que no, que no quiero,
que es que no tengo consuelo,
que se marchita la vida
si nunca vives tu sueño
WALTER HEGOR
Ni
Al Alba
Despertando, desperezo, abro los ojos poco a poco y descubro que el día ha llegado. Intento hacerme el loco para ver si la luz del sol se olvida de mi, pero no, me sigue y penetra por mi pupila alumbrando cada rincón de mi cerebro y me llama y me atrae hasta que no queda más remedio que separarse de unas sábanas que se antojan enemigas de esta relación entre el sol y mi mirada perdida aún en la nebulosa en la que comenzó el sueño que quiere que abandone. Mas ese rayo de luz que entra por la pupila hace que cada centímetro del cerebro se transforme en un rincón inundado de luz, que hace que cada movimiento parezca un espasmo guiado.
Y depie, y fuera de la cama, me gusta seguir la línea del rayo, paso a paso, como si fuera el cicerón de la mañana, mientras lo sigo me gusta pensar que ese rayo, cada mañana, viene a buscarme a mi cama, a rescatarme de mis pesadillas, a descubirme un camino, hasta la ventana, desde donde puedo ver el sol del que proviene tan maravilloso rayo, para ver el Sol que alumbra el alba, ese alba cada día tan distinta, pero siempre tan hermosa.
SORPRESAS
Me encantan las sorpresas y me encantan cuando te sorprenden, me encanta cuanto te dejan sin palabras, me encanta quedarme sin palabras, me encanta recordar que estoy vivo, y los sobresaltos de las sorpresas me ayudan a ello, disfruto con que me sorprendan, no me cansaría nunca de recibir sorpresas y menos si las sospresas son hermosas y sentidas y vienen desde dentro, porque esas sorpresas son las que hacen que te tiemble todo, porque esas sorpresas son las que no esperas nunca y cuando llegan, hace que te estremezcas en cuerpo y alma.
SIN PALABRAS
WALTER HEGOR
¿ABRAZOS?
Dicen que no hay peor sensación que querer abrazar a alguien y no poder porque no está aquí, y la verdad es una sensación desagradables, pues imaginas su calor, su respiración, incluso su latir, pero no, no está. Es raro, es... inexplicable tal vez. Sentir la necesidad de un abrazo y no darlo es raro es como aquel pescado que sale fuera del mar y sigue dando bocanadas aunque sabe que no va a poder respirar. Es raro, pero más raro es sentirlo sin darlo, no se, por primera vez no puedo explicar algo. Y al fin y al cabo ¿qué es un abrazo? ¿por qué esa necesidad? ¿por qué? Tantas preguntas, tan pocas respuestas...Un abrazo solo eso, volver a sentir un abrazo, no más pido, tan sólo eso necesito.
WALTER HEGOR
Como diría una amiga absténganse comentarios pidiendo explicaciones
EL LEÑADOR
Erase una vez un leñador que todos los días de su vida estuvo yendo al bosque todas las noches a cortar leña, le gustaba ir por las noches porque asía nadie le vía. Cuando despuntaba el alba llevaba la leña al pueblo para venderla, cargaba tanta como podía en su espalda y en las manos llevaba todas aquellas que no cabían en el saco. Las tardes las pasaba en su chimena viendo crepitar el fuego en su leña. Era feliz, cada noche el encuentro con la leña era para él el momento más hermoso, pues sabía que esa fría leña del bosque pronto se convertiría en el reconfortante fuego del hogar.
Una noche en el bosque el leñador vió un buen árbol a lo lejos del que seguro podría sacar numerosa leña para el fuego de los hogares delpueblo, sin pensarlo se dirigió a él y le asestó un hachazo en su lado.
-¡¡¡¡AAAAAyyyyyyyyyyy!!! - gritó el árbol.
- ¡Viva la virgen!- espetó el leñador.
- ¿Se puede saber en que pensabas, hombre? Casi me destrozas el costado con ese golpe como si quiseras tumbarme.
- Pero..... eres un árbol, los árboles no hablan.
- Y tú eres un humano y los humanos no piensan, y por lo veo estás razonando.
- Pero, pero....
- Pero nada, vienes todas las noches y destruyes a muchos de mis hermanos, como si no te importásemos nada, vienes una y otra noche a la soledad del bosque y hablas con ellos mientras los matas, ¿tú crees que así puedes venir al bosque? Cada visita tuya lo que haces es entristecernos, porque sabemos que nos amas, pero sabemos que vienes acabar con nuestras vidas.
- Yo sólo quiero calor para el pueblo, para que los niños no mueran de frío, para que las ancianas puedan hacer los guisos, sólo vengo por eso.
- Pero a qué precio, si sigues así llegará un día en que no quedemos ninguno en el bosque y no te podamos ayudar a convensar, no dejaras que mis hermanos pongan sombra a las tardes de veranos en que tus jóvenes se vienen aquí, a cantar versos de amor, a sentirse solos con ellos mismos, no podremos dar cobijos a tantas historias de amor que tu sociedad no acepta, ni podremos dar de comer a vuestros animales, ¿tanto vale el calor de un hogar?
- Pero es que no hay otra manera de tener calor que quemando vuestra carne, yo os amo, os quiero en lo más profundo de mi alma, no puedo pensar en no pasar una noche con vostros, pues solo pensar que me dejaráis tan sólo una noche haría que muriera consumido por la pena, y es solo una noche lo que pienso, que si pensara en días sin poder hablar no sé lo que me diría mi alma. Pienso en ustedes a cada hora, pienso en vuestro aroma cada segundo, palpo vuestra madera como si fuera lo último que tocara...
- Y lo sabemos, por eso cuando te escuchamos silbar llegando al bosque nos alegramos de que llegues, pero a la vez nos entristeces, porque sabemos que después de tus palabras bonita viene el certero hachazo que nos desenarbola y nos deja hecho troncos para las chimeneas. Sabemos que tras tú palabras bonitas viene un dolor del cual no podemos separarnos, pues sabemos que cada una de tus palabras es un certero hachazo que sabemos dará en nuestro costado.
- ¿Y qué hago, dejó morir a niños y ancianos de frío? ¿Salvo vuestras vidas?
- Leñador, esa es una pregunta que tan sólo tú puedes responder.
Que ustedes los disfruten
Walter Hegor


